Las organizaciones autónomas descentralizadas —Decentralized Autonomous Organizations o DAOs— han encontrado también en Asia su terreno de desarrollo. No es que exista un modelo jurídico asiático uniforme, ni que los Estados de la región hayan reconocido de manera general a las DAOs como una nueva categoría de persona jurídica, no crean. Sino por el escenario donde hay importantes centros de innovación blockchain, mercados de activos digitales muy desarrollados y sistemas jurídicos que están experimentando distintas formas de encuadrar estructuras organizativas basadas en tokens, contratos inteligentes y gobernanza descentralizada.
Ya vimos que una DAO puede ser entendida, en términos generales, como una organización cuyo funcionamiento y parte sustancial de su gobernanza se encuentra estructurada mediante blockchain, smart contracts y mecanismos de decisión colectivos, frecuentemente asociados a governance tokens. La autoridad decisoria puede distribuirse entre los participantes, y determinadas decisiones pueden ejecutarse automáticamente mediante código. La propia Financial Services Agency de Japón ha utilizado esta caracterización para explicar el fenómeno, señalando que una DAO se diferencia de una organización tradicional porque la toma de decisiones se distribuye entre participantes que poseen governance tokens y porque las reglas operativas pueden estar codificadas en smart contracts (https://www.fsa.go.jp/en/policy/bgin/ResearchPaper_qunie_en.pdf ).
Esta descripción es tecnológica, por lo que no cubre cuestiones jurídicas pendientes de definición que hemos comentado ya parcialmente en otros post de este blog.
En cuanto a las alternativas de recepción de la organización DAO en el derecho de los Estados asiáticos, ha sido diversa.
En Japón las autoridades financieras han estudiado bastante a las DAO.
La Financial Services Agency ha analizado las características de las DAOs, su relación con la descentralización financiera y los problemas derivados de su eventual ausencia de una entidad jurídica centralizada. El enfoque japonés no consiste simplemente en afirmar que una DAO es una empresa digital, sino en analizar qué actividades desarrolla efectivamente y qué normas pueden resultar aplicables a esas actividades. La discusión sobre DAOs en Asia aparece frecuentemente vinculada a la regulación de los criptoactivos, DeFi, governance tokens y servicios financieros digitales, más que a una legislación societaria específicamente denominada “DAO”.
Hong Kong es otro ejemplo de estudio de este tema.
En 2025 no existía una legislación específica sobre DAOs, pero el desarrollo de los activos virtuales y de las finanzas descentralizadas había llevado a las autoridades y a los operadores jurídicos a analizar expresamente el fenómeno. La Securities and Futures Commission ha aplicado respecto de determinadas actividades descentralizadas una lógica basada en el principio de que el hecho de utilizar tecnología descentralizada no elimina necesariamente la regulación: si una actividad constituye, por su sustancia, una actividad regulada, puede quedar sometida al régimen correspondiente. (https://chambers.com/articles/daos-in-hong-kong-legal-framework-and-recent-developments). Esto se potenció pues Hong Kong se orienta a su consolidación como centro internacional de activos digitales. La Policy Statement 2.0, publicada en junio de 2025, profundizó la estrategia de desarrollo de un ecosistema de activos digitales sujeto simultáneamente a innovación, gestión de riesgos y protección de inversores. (https://www.info.gov.hk/gia/general/202506/26/P2025062600269.htm)
Singapur, por su parte, presenta una situación semejante.
No existe una legislación específicamente diseñada para DAOs. Sin embargo, los proyectos vinculados con DeFi y gobernanza descentralizada han explorado estructuras jurídicas tradicionales que funcionan como “legal wrappers” de la organización descentralizada. Entre ellas se encuentra la public company limited by guarantee, utilizada para separar determinados riesgos y proporcionar una estructura jurídica reconocible alrededor de proyectos cuya gobernanza tecnológica puede ser descentralizada (https://practiceguides.chambers.com/practice-guides/blockchain-crypto-assets-2026/singapore). Desde el derecho societario, la DAO no necesariamente sustituye a la sociedad. En determinados casos, la sociedad puede actuar como una especie de capa jurídica exterior de una infraestructura de gobernanza que funciona mediante blockchain.
Corea del Sur muestra, en cambio, una situación todavía más amplia.
No existe actualmente una legislación específica sobre DAOs o sobre estructuras organizativas destinadas a prestar servicios DeFi. La dificultad identificada por los reguladores consiste en que cuando un protocolo está efectivamente descentralizado, puede resultar difícil determinar quién constituye el sujeto responsable de su operación. La estructura DAO tampoco encaja fácilmente en las categorías tradicionales del derecho civil o comercial coreano (https://practiceguides.chambers.com/practice-guides/blockchain-crypto-assets-2026/south-korea).
La situación mencionada en estos países permite advertir como tendencia regional, que la tecnología DAO se encuentra más avanzada que su reconocimiento jurídico como categoría organizativa autónoma.
India constituye un caso peculiar porque combina una importante comunidad tecnológica y de blockchain con una ausencia de regulación específica de las DAOs, no existe un régimen específico destinado a reconocer o regular DAOs. La Companies Act de 2013 está construida sobre presupuestos que no se corresponden fácilmente con una organización descentralizada: existencia de directores identificables, domicilio registrado, órganos societarios y responsabilidades asignadas a personas determinadas (https://ijalr.in/volume-6-issue-2/decentralised-autonomous-organisations-and-the-companies-act-2013-can-they-coexist-in-india-harini-karthikeyan/). En India una DAO puede existir tecnológicamente y operar mediante blockchain sin que eso signifique que exista, desde el punto de vista jurídico, una persona colectiva DAO con responsabilidad limitada. La falta de personalidad jurídica plantea cuestiones sobre titularidad de activos, contratos, responsabilidad, insolvencia, tributación y legitimación procesal. En 2025 y 2026 se publicaron diversos trabajos específicamente dedicados a determinar cómo podrían encajar las DAOs en el derecho societario indio y si sería necesario crear una categoría legislativa propia (https://www.ijllr.com/post/decentralized-autonomous-organizations-an-indian-perspective-on-legal-and-regulatory-issues).
China tiene un fuerte desarrollo blockchain, pero no reconocimiento de las DAOs dado que mantiene una posición restrictiva respecto de determinadas actividades vinculadas con criptoactivos. En China continental las DAOs no tienen actualmente un estatuto jurídico específico. Tampoco existe una regulación especializada que les reconozca personalidad jurídica. La dificultad se encuentra en que la DAO, por su propia configuración descentralizada y frecuentemente anónima, no coincide con las categorías tradicionales de persona jurídica u organización reconocida por el derecho chino (https://www.legal500.com/guides/chapter/china-blockchain-crypto-assets/).
En Asia no hay difusión de estructura societaria de o para la DAO, su importancia radica en instrumentar un mecanismo de gobernanza. Desde una perspectiva jurídica, quizás sea más apropiado hablar de difusión del mecanismo DAO que de difusión de una “forma societaria DAO”.
Una DAO se utiliza en Asia para administración de un protocolo DeFi, modificar el código, la incorporación de nuevos activos, la distribución de determinados fondos, aplicación de fondos, actualización de protocolos, asignación de recursos, financiación de proyectos, administración de activos digitales.
La innovación no está en la creación de una nueva persona jurídica, sino en la sustitución —total o parcial— de la estructura jerárquica tradicional por una combinación de tokens, reglas de gobernanza, smart contracts y ejecución automática. Esto explica por qué las DAOs aparecen con especial frecuencia en el ecosistema DeFi. La doctrina japonesa ha tomado como referencia proyectos DeFi para analizar hasta qué punto una organización puede ser realmente descentralizada y cuáles son los sujetos que mantienen algún tipo de control efectivo (https://www.fsa.go.jp/en/policy/bgin/ResearchPaper_qunie_en.pdf).
En Asia algunas jurisdicciones buscan integrar el fenómeno dentro de las categorías existentes, mientras otras estudian nuevas formas de personalidad jurídica y otras aún permanecen en una zona de incertidumbre.
Dentro de este panorama destaca la experiencia de Ras Al Khaimah, uno de los emiratos de los Emiratos Árabes Unidos.
Antes RAK, actualmente DAO Association Regime 2024, desde septiembre de 2025 RAK Digital Assets Oasis pasó a denominarse Innovation City.
RAK Digital Assets Oasis —conocida habitualmente como RAK DAO— fue creada mediante Law No. 2 of 2023, como una zona franca destinada, entre otros objetivos, a atraer empresas vinculadas con activos virtuales, actividades digitales y tecnologías relacionadas. La legislación oficial establece expresamente entre sus objetivos la posibilidad de licenciar empresas que operen en el sector de los activos virtuales y en actividades electrónicas y digitales (https://www.rak.ae/wps/portal/rak/legislative-committee/legislation-search/!ut/p/z0/04_Sj9CPykssy0xPLMnMz0vMAfIjo8ziLTzczYzcDYx8_d2MjQ0CDcMsHf3NLN2Dzcz0g1Pz9AuyHRUBGLAF-w!!/p0/IZ7_8HG62G02MOF330Q1V9AO69GSM4%3DCZ6_8HG62G02MOF330Q1V9AO69GS66%3DMElegislationNo!2023-2-2%3Daction!defaultpage%3D%3D/).
Sin embargo, el desarrollo de las DAOs fue posterior. En 2024 se estableció el denominado DAO Association Regime, un régimen específicamente diseñado para permitir la constitución de determinadas organizaciones DAO bajo una estructura jurídica reconocible. Las regulaciones oficiales de RAK establecen que el régimen se aplica a las DAO Associations constituidas dentro de la zona y que, cuando existe conflicto entre sus disposiciones y la legislación societaria comercial aplicable, prevalecen las reglas específicas del régimen DAO (https://www.rakdao.com/dao-association-regulations/). Este mecanismo es muy importante, la RAK no se limita a regular los tokens o los servicios de activos virtuales, sino que intenta solucionar uno de los problemas centrales de una DAO, que consiste en cómo transformar una comunidad gobernada por blockchain en un sujeto capaz de relacionarse jurídicamente con el mundo exterior.
La DAO Association, eje operativo del sistema, funciona como una especie de envase jurídico de una DAO. El régimen consiste en una estructura en la cual existen miembros vinculados con la DAO, governance token holders y un órgano denominado Council. Este Council cumple una función particularmente interesante, pues representa a la DAO Association en las relaciones off-chain con terceros, administra determinados activos y puede contratar servicios y relacionarse con autoridades, proveedores y otros sujetos (https://www.rakdao.com/wp-content/uploads/2024/10/Ultimate-Legal-Guide-on-DAO-Association-Regime.pdf).
No se trata acá de la idea romántica de una DAO completamente autónoma. Por más que la blockchain puede gobernar una parte sustancial de la organización, alguien debe poder firmar un contrato, contratar proveedores, administrar activos, relacionarse con terceros, cumplir obligaciones por la organización y, si es neceseario, responder ante un tribunal. La estructura RAK intenta resolver ese problema mediante una estructura jurídica específica.
Otro aspecto destacable del régimen es la articulación entre membresía jurídica y tokens, pues permite que una DAO Association emita determinados activos virtuales, incluidos governance tokens, pero impone condiciones regulatorias. Entre ellas aparecen la presentación de un white paper y de información sobre tokenomics, una opinión jurídica sobre la naturaleza del token, la comprobación de su compatibilidad con la legislación aplicable y una auditoría de ciberseguridad de los smart contracts relevantes (https://www.rakdao.com/dao-association-regulations/). La solución permite separar dos planos que muchas veces aparecen confundidos.
Por un lado está la organización jurídica, mientras que, por otro lado, está el mecanismo tecnológico de participación y gobernanza. En este escenario, el token constituye un instrumento mediante el cual pueden atribuirse derechos de participación, gobernanza u otros derechos definidos por la estructura de la DAO. Esta separación permite pensar en una estructura jurídica mucho más sofisticada que la simple equivalencia entre “DAO” y “token”.
El régimen RAK tampoco convierte a cualquier DAO en una entidad libre de regulación. El régimen DAO Association no constituye una autorización general para realizar cualquier actividad mediante una DAO. Las regulaciones establecen que una DAO Association puede desarrollar actividades empresariales siempre que sean compatibles con su licencia, que no se trate de actividades financieras reguladas por otro regulador de los Emiratos Árabes Unidos y que no sean ilícitas o contrarias al orden público o a la moral de los EAU (https://www.rakdao.com/dao-association-regulations/).
Esto es muy importante para proyectos DeFi. La utilización de una DAO Association no significa que una actividad financiera regulada deje de estar regulada porque se ejecute mediante smart contracts. En este sentido, la evolución regulatoria de los Emiratos Árabes Unidos mantiene una distinción entre la forma organizativa y la actividad económica desarrollada. La primera puede ser innovadora, mientras que la segunda continúa sometida, cuando corresponde, al régimen financiero pertinente.
Como actualización en el tema, corresponde destacar también que en setiembre de 2025, mediante Law No. 4 of 2025, Ras Al Khaimah modificó la denominación de “Ras Al Khaimah Digital Assets Oasis” a Innovation City, y la “Ras Al Khaimah Digital Assets Oasis Authority” pasó a denominarse Innovation City Authority. La legislación oficial dispone que la modificación alcanza a las referencias contenidas en la legislación anterior (https://www.rak.ae/wps/portal/rak/legislative-committee/legislation-search/!ut/p/z0/04_Sj9CPykssy0xPLMnMz0vMAfIjo8ziLTzczYzcDYx8_d2MjQ0CDcMsHf3NLN2Dzcz0g1Pz9AuyHRUBGLAF-w!!/p0/IZ7_8HG62G02MOF330Q1V9AO69GSM4%3DCZ6_8HG62G02MOF330Q1V9AO69GS66%3DMElegislationNo!2025-2-4%3Daction!defaultpage%3D%3D/).
Por eso, actualmente es más preciso hablar de Innovation City (formerly RAK Digital Assets Oasis) cuando se estudia el régimen. La denominación RAK DAO continúa facilitando comprender el origen del régimen y localizar sus materiales jurídicos, pero no debería utilizarse sin esta aclaración en un trabajo académico actualizado.
En definitiva, en relación con el escenario continental asiático que hemos reseñado, en Japón, Hong Kong, Singapur, Corea del Sur, India y China continental predomina, con sus matices, la duda despecto de cómo aplicar las normas existentes a una estructura descentralizada, mientras que en Emiratos Árabes Unidos, RAK plantea deja el interrogante respecto de si puede crearse una estructura jurídica específicamente diseñada para que una DAO pueda operar jurídicamente.
El primer modelo es esencialmente adaptativo, con el derecho tradicional intentando absorber una tecnología organizativa nueva. El segundo modelo sería constitutivo, en tanto el legislador crea una categoría jurídica específicamente pensada para una organización basada en gobernanza descentralizada. De todas maneras el modelo RAK no elimina el derecho societario, el derecho contractual, la regulación financiera, las normas de prevención del lavado de activos o las obligaciones frente a terceros. La DAO sigue necesitando una infraestructura jurídica.
La experiencia asiática muestra tres niveles diferentes de desarrollo de la DAO.
En primer lugar, se encuentra el nivel tecnológico, que serían blockchain, smart contracts y sistemas de votación.
En segundo lugar está el nivel económico, DeFi, inversión, financiación, gestión de tesorerías, comunidades digitales y proyectos Web3, actividades organizadas por este régimen.
En tercer lugar está el nivel jurídico-organizativo, plantendo la determinación de cuál estructura puede sostener jurídicamente a esa comunidad frente al mundo exterior.
Asia está avanzando particularmente en los dos primeros niveles, mientras que el tercero permanece fragmentado. No existe una “regulación asiática de las DAOs”, sino múltiples experimentos nacionales. Algunos países reconocen determinados componentes del fenómeno; otros aplican las normas generales de activos virtuales y servicios financieros; otros todavía carecen de un marco específico.
RAK es una experiencia audaz, porque intenta solucionar directamente el problema de la personalidad y de la representación jurídica.
Desde una perspectiva latinoamericana, el interés del modelo no reside necesariamente en copiar la DAO Association de RAK, sino en dejar de lado la duda sobre si una DAO “es” o “no es” una sociedad, para enfocar el análisis en cuáles funciones tradicionalmente desarrolladas por una sociedad se pueden reemplazar por blockchain y cuáles continúan necesitando una institución jurídica.
Una DAO puede descentralizar la toma de decisiones, pero no es dable pensar que pueda eliminar completamente la necesidad de personalidad jurídica, patrimonio separado, representación, responsabilidad, capacidad, actuar en la solución de controversias y ejercicio de diversos otro derechos o dimensiones de participación en la sociedad o el mercado.
Imagen: Public Domain Review, Michalina Janoszanka

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