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sábado, 5 de septiembre de 2020

Capitales para las startups y más allá #SerieCapitalDiseño #Diseño

El financiamiento empresarial es un tema fundamental, en cualquier etapa que se encuentre la empresa.

El empresario individual lo tiene presente cuando hace sus planes... Los socios debaten sobre este tema cuando deciden si reparten o no utilidades. Si hay financiamiento o se puede conseguir favorablemente quiere decir que la gestión de los administradores es buena. Si la empresa está sobreendeudada, si la financiación no es acorde con los proyectos de ejecución del objeto, tal vez haya problemas con la administración... O se trata de un problema conyuntural, pero también es un problema de la administración. Incluso si la empresa está en una situación grave de iliquidez o de insolvencia, y se plantea llegar a un proceso concursal, las responsabilidades que se analizan en esa situación tienen en cuenta la situación de la gestión para el financiamiento de la empresa.

En cuanto a las startups, el financiamiento regularmente condiciona la existencia económica del emprendimiento de manera dramática. Se llama startup o empresa emergente a aquellas empresas de creación reciente que tienen un fuerte componente tecnológico o que comercializa y distribuye sus servicios a través de nuevas tecnologías (tecnologías de la información), con un modelo escalable para crecer rápidamente de manera sostenida. Cuando la empresa equilibra gastos e ingresos, se entiende que deja de ser una startup.

Hablar de PYME – pequeña y mediana empresa – implica referirse a una calificación totalmente distinta, a la cual nos referiremos en otros posts. La PYME suelen plantearse otra dimensión de organización y presencia en el mercado, es diversa la necesidad de flujo de capitales en su financiación. No siempre una startup es PYME en sus primeros tiempos, pero podrían coincidir los conceptos en una misma realidad empresarial.

En sectores como los de las empresas tecnológicas y otras empresas basadas en activos intangibles es todavía más dedicado: se trata de bienes que ni siquiera tienen una sólida consideración contable. Siguen siendo cuestionados por los operadores tradicionales del crédito como bienes objeto de garantías reales (prenda, hipoteca). Sin dudas, las dificultades de su avaluación explican – aunque no justifican – estas particularidades.

Para el fomento de las startups se puede identificar todo un sistema de inversores o capitales que en los distintos momentos financian, “fondean”, el emprendimiento. Esa clasificación, relacionada con el momento de vida de la empresa y con sus expectativas de crecimiento y financiación, es el objeto de este post.

Se pueden identificar diversos niveles de los fondos inversores para el desarrollo empresarial, comenzando en el momento de su estado “startup”. Enunciamos las etapas a continuación.

Primera etapa, Capital de Riesgo https://derechocomercialbeatrizbugallo.blogspot.com/2020/09/primera-etapa-capital-de-riesgo.html

Segunda etapa, Venture Capital
https://derechocomercialbeatrizbugallo.blogspot.com/2020/09/segunda-etapa-venture-capital.html 

Tercera etapa, Salida a la Bolsa
Sin embargo, previo a toda consideración de capitales que pueden ir ingresando a financiar la empresa, corresponde mencionar al llamado “bootstrapping”: la circunstancia de comenzar un negocio sin ayuda o capital externo.


Haremos referencia a cada etapa en posts separados.

Primera etapa, Capital de Riesgo #SerieCapitalDiseño #Diseño

El Capital de Riesgo se da en un marco de primeros pasos en la vida de la empresa. La inversión se realiza en acciones o titulos convertibles, usualmente en una empresa no financiera, no inmobiliaria, partiendo de la base que no coriza en primeros mercados. El inversor es independiente, las inversiones que realiza son usualmente en minoría y por un lapso concreto. El objetivo es apoyar la empresa durante un tiempo, en una o dos instancias de crecimientos determinadas. Es un inversor que tiene plazo, en algún momento se retira. Se suele hablar también en estos casos de Venture Capital para “early stages”.


Dentro de esta categoría, a su vez, se suele hablar de:

1 CAPITAL de ARRANQUE (Start-up investment), su objetivo suele ser financiar el lanzamiento de un nuevo producto al mercado.

2 CAPITAL SEMILLA (Seed – Capital), su objetivo es financiar la realización del diseño de un nuevo producto.

3 CAPITAL de EXPANSIÓN, facilitador de la expansión de las operaciones en determinados mercados.

En los dos primeros casos, el inversor suele ser FFF: “family, friends and fools”. Es decir, se trata de personas cercanas a los emprendedores que se entusiasman y creen en el proyecto, o que tienen compromisos personales que determinan que se realice la inversion.

En este esquema, otras características del perfil del capital de riesgo son:
a no hay pretensiones de tomar el control, solamente pone ciertas condiciones de entrada;
b será una participación minoritaria, aún cuando en algunos casos integre el Directorio;
c no exige garantías personales y tampoco se plantea, usualmente, el reitegro del capital.


A esta etapa de los capitales de riesgo corresponde también el “inversor angel”, los BUSINESS ANGELS. Usualmente son empresarios o directivos de empresas que tienen algún capital para invertir.

El perfil de este inversor es de experiencia en negocios. Se lo caracteriza como capital intligente pues agrega experiencia, clientes, algún tipo de valor a la actividad de la empresa donde invierte. Es un valor añadido que agrega. Suele apoyar la idea, pero también involucrarse de alguna manera personal con el proyecto. Según el aporte que pueda realizar personalmente, se habla de BBAA financiero, trabajador, empresario o asesor.

Durante el transcurso de la etapa en que opera la inversión de los capitales de riesgo, la empresa está en el llamado “Valle de la muerte”. Se denomina así el lapso del primer año – aproximado – de la vida de la empresa, durante el cual no genera ningún beneficio, sino sólo pérdidas. Y es como una prueba de fuego pues en este lapso suelen morir el 90% de las empresas. Solamente un 5% de las empresas llega a los dos años.


El inversionista del capital de riesgo es a término, en general. Pasado un tiempo viene la llamada “desinversión”. Es decir, quien invirtió quiere salir del emprendimiento y se puede optar por uno de estos tres caminos:
a venta de la participación a un tercero admitido por las partes;
b venta de la participación al accionista mayoritario;
c venta de la participación en la Bolsa o en otro mercado secundario.

Segunda etapa, Venture Capital #SerieCapitalDiseño #Diseño

Una vez que la empresa sigue adelante y se consolida, en algún momento tiene lugar el llamado “break even”. Se trata del punto de inflexión a partir del cual los ingresos comienzan a ser superiores a los gastos. En esta otra etapa comienza a ser necesaria una inyección de capital, es el momento de la desinversión del business angel y hay que buscar un inversor para las coberturas de exigencia que se vienen.

Aparece entonces el denominado Venture capital, un capital privado. Es un capital de riesgo en un perfil de empresa con un alto potencial de crecimiento, pide un porcentaje de participación en las acciones o cuotas a cambio de su inversión. En este momento acompaña la fase de crecimiento y maduración de la empresa.

El Venture capital puede ser serie A, serie B, serie C... sucesivamente, distinguiendo las distintas instancias de oferta/captación de capitales en tales circunstancias. Las posteriores a la primera ya suelen tener desarrollo en una empresa rentable que busca expansión y consolidación de las sucesivas expansiones. Los fondos requeridos en esta instancia van creciendo también.

Las empresas de Venture Capital se encuentra organizadas profesionalmente e invierten capitales de terceros. Esa es la diferencia principal con las caracterizadas como capital de riesgo semillas o ángeles.

Tercera etapa, Salida a la Bolsa #SerieCapitalDiseño #Diseño

Con la empresa ya encaminada, sus planes y proyectos deben ser ya de tal envergadura que su destino sea la salida a la Bolsa. Es un financiamiento menos costoso que la red de operadores de intermediación financiera.

Una salida en Bolsa exitosa de valores de una empresa implica que en el mercado donde se desarrolla confían en la empresa. Incluso para algunas empresas la preferencia por este recurso de financiamiento tiene el aliciente que potencia su imagen, frente a lo que pueden ser alternativas bancarias.

La última gran inversión de la empresa suele ser su salida a bolsa, donde el último inversor recupera su inversión y la compra/venta de acciones de la empresa pasa a ser un proceso público donde ya no intervienen los gestores en la decisiones de quien compra y quien vende cada acción de la compañía.