jueves, 18 de enero de 2018

Mercado-pollo, mercado-cerdo, mercado-oveja...

No solo toros y osos... también pollos, cerdos y ovejas para calificar al mercado.
Siempre en su expresión anglosajona: chicken market, pig market, sheet market.

Hace referencia, en este caso, a características de los inversores, que se identifican con la apreciación usual de estos animales. Mientras en el caso de los osos y toros la aplicación del nombre venía dado en función de una característica del mercado, la tendencia... en este caso de pollos, cerdos y ovejas, se aplica en función de características generales del grupo destacado (no sabría decir si mayoritario...) de los inversores.

Los “chicken markets” son aquellos en los cuales los inversores son temerosos. Si bien invierten, se retiran muy rápidamente de su inversión. Arriesgan poco o nada, “se asoman y se esconden”.

Los “pigs markets” aluden a mercados cuyos operadores inversores se lanzan en inversiones de alto riesgo, apuestan al azar, investigan poco, se tiran en lo que hay como si apostaran. Son impacientes. Vienen a ser algo así como los “animadores” o impulsores de los “bull market” o “bear markets”.

Los “sheep markets” son aquellos en los que predominan inversores que operan “en rebaño”. Van todos para el mismo lado... van todos para el lado en que los pastorean... No tienen estrategia propia, van siguiendo los “balidos” de los demás, no importa bien por qué pero siguen a la mayoría.

¿Qué animal se elegiría para un inversor normal, que razona pero que en cierto punto arriesga, y que atentamente invierte o se retira? El animal “normal” no debe existir... o no valdrá la pena destacarlo.

Por supuesto que también están los mercados de pollos (cotización del pollo...), los mercados de cerdos (cotización de ídem...) y los mercados de ovejas (cotización respectiva...). Me refiero a los de colocación de dichos animales en pie o faenados. Estos – a su vez – pueden ser “mercado chicken”, “mercado pig”, “mercado sheep”, según los inversores... también, entre sí!! :-) Podremos tener un mercado de pollos que es “mercado cerdo”, por ejemplo. Y viceversa. Un lío. :-)
En fin...


PD: En un documental de National Geographic hace tiempo explicaban con experimentos durante una hora entera (que ví, interesantísima...) que el cerdo era mucho más inteligente que el perro, solo que a diferencia de este último que está esforzándose todo el tiempo en ser empático con quien considera su “dueño” el cerdo era totalmente indiferente a la raza humana... No sé. Para mí que quienes impusieron esta expresión, en cuanto a los cerdos, fueron muy prejuiciosos. En cuanto a los pollos y a las ovejas está muy bien puesto...


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https://derechocomercialbeatrizbugallo.blogspot.com.uy/2018/01/mercados-de-toros-y-de-osos.html

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